Orúnmila no es un adivino: es el único Orisha que estuvo presente cuando Olodumare creó el universo. Por eso, cuando vas al babalawo, hablas con el testigo.
Si sientes que no encajas en ningún lugar, la tradición yoruba tiene una explicación: el Egbé, la fraternidad celestial con la que tu alma hizo un pacto antes de nacer.
No es una elección mística: según la tradición yoruba, tu carácter, tu personalidad y tus circunstancias atraen a tu Orisha. Tu Orisha de cabeza es tu espejo.